El método EPSE tiene sus orígenes a principios del año 2000 en un negocio de decapado de metales en Pirkanmaa, Finlandia. En aquella época el inventor del método EPSE, Vesa Rissanen, era el dueño de uno de esos negocios de decapado de metales donde se hacían trabajos de cromado duro sobre piezas de aviones. Durante el proceso varios metales que eran disueltos en ácido al final se convertían en un residuo peligroso que no servía en la galvanización. Rissanen junto con su amigo y socio comenzaron a pensar en cómo eliminar los gastos en purificación y finalmente, como resultado de numerosos experimentos, se logró precipitar el ácido de manera que el resultado final fuera agua pura y precipitado polimetálico. Sin embargo, tiempo después, la fábrica de aviones cerró terminando con los trabajos de cromado y las fórmulas del precipitado en el cajón del escritorio.

Después de diez años, la información sobre las fórmulas de precipitado llegó a los oídos de dos empresarios que en conjunto con Rissanen empezaron a planear y ejecutar la comercialización del método. Al principio la empresa sólo se concentraba en las aguas residuales que se generan en el proceso de decapado y en actividades comerciales de pequeña escala. Al mismo tiempo se había creado mucha publicidad negativa en Finlandia en torno a los problemas relacionados con las aguas de las minas así que los tres empresarios comenzaron a estudiar en la posibilidad de separar los metales de las aguas residuales de las minas. Para ello fundaron en 2012 Global EcoProcess Services S.A. o, lo que es lo mismo, EPSE. La empresa patentó su método y la comercialización ganó un gran impulso cuando el método fue probado con éxito en las aguas residuales de la mina de Talvivaara. Desde entonces, EPSE ha probado su método en varias áreas de aplicación logrando excelentes resultados en cada ámbito.